La poétique de la rêverie

La poétique de la rêverie – fragmento (El Lido, Venecia, agosto 2009)

————

“Los poetas nos convencen de que todos nuestros sueños de niños merecen ser retomados de nuevo.”

Gaston Bachelard

Anuncios

“Hagamos algo más: amémosle”

Atrapa a un ladrón (Alfred Hitchcock, 1955)

————-

Hemos aceptado el color. Bien. Hagamos algo más: amémosle. (…)

De diez personas que vieron Atrapa a un ladrón [To Catch a Thief, 1955], nueve evocaron el famoso plano del “cigarrillo en el huevo”. Este gag, eficaz donde los haya, ¿Hitchcock lo habría podido concebir en blanco y negro? No, por supuesto, y sin embargo, si uno se detiene a pensar, ¿qué tiene que ver ahí el color? No es el amarillo como tal, sino la materia misma del amarillo del huevo la que nos produce esa impresión, tan divertida para unos y violenta hasta el hastío para otros.

Pero, y esto es lo más importante, sin el color ese huevo sólo es un huevo a medias. Sólo lo es plenamente con él. Sólo con él la expresión cinematográfica alcanza un realismo absoluto.

“De los gustos y los colores” en El gusto por la belleza, Éric Rohmer

“La vida que yo ruedo”

Cuento de verano, Éric Rohmer (1996)

—————-

Mi cine es, dices, literario: lo que digo en mis películas podría decirlo en una novela. Sí, pero se trata de saber qué es lo que digo. El discurso de mis personajes no es forzosamente el de mi película.

En mis “Cuentos”, es cierto, hay una intención literaria, una trama novelesca establecida de antemano, que podría ser un material para desarrollar por escrito, como a veces efectivamente lo hago, en forma de “comentario”. Pero ni el texto de ese comentario ni el de los diálogos son mi película: son cosas que filmo, de la misma manera que los paisajes, los rostros, los andares, los gestos. Y si tú dices que la palabra es un elemento impuro, ya no te sigo: la palabra forma parte, al igual que la imagen, de la vida que yo ruedo.

Lo que yo “digo”, no lo digo con palabras. Tampoco lo digo con imágenes, mal que les pese a todos los sectarios de un cinema puro que “hablaría” con las imágenes (…). En el fondo, yo no digo, muestro. Muestro a gente que actúa y habla. Eso es todo lo que sé hacer, pero ahí está mi verdadera intención. El resto, estoy de acuerdo, es literatura.

“Carta a un crítico (A propósito de los “Cuentos morales”)” en El gusto por la belleza, Éric Rohmer