Mouchette chante

Mouchette rescatada por Bresson (fotografía de rodaje).

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Hoy encontré en el muy interesante blog La escuela de los domingos una foto de Bresson con Mouchette en brazos que me parece el auténtico final invisible de la película…

Hace tiempo yo había dedicado aquí una entrada a la conmovedora Mouchette con una escena de la película en la que la protagonista aparecía cantando en un coro escolar y era reprendida por hacerlo mal. Titulé la entrada “Mouchette e(s)t moi”.

Ya digo que ha pasado el tiempo desde entonces, Mouchette ha crecido y la escena… ha cambiado: Mouchette e(s)t tous.

Mouchette (Robert Bresson, 1967)

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6 comentarios sobre “Mouchette chante”

  1. Gracias por la cita. Encuentro tu comentario en “El ejemplo del sastre” mientras escribía una entrada sobre MOUCHETTE que publicaré un día de estos. Parece uno de esos azares bressonianos. Intentaré encontrar tu entrada sobre la película, me gustaría leerla.
    Un saludo.

    1. Azares bressonianos o… rohmerianos!

      La antigua entrada de Mouchette de este blog desapareció hace tiempo junto con otras que guardé en la papelera y luego se borraron solas. De todas formas creo que no había escrito nada más que el título (soy muy de-sastre)… Lo interesante eran los comentarios. En fin.

      Espero con ganas tu Mouchette.

  2. Maravillosa fotografía para el final invisible de la película…

    Me admira cómo Mouchette al principio canta desafinada (su vida está desafinada) y poco a poco se va afinando hasta esta escena en la que se inclina, conmovida, ante el moribundo. Recordé aquella canción de Jobim tan sutilmente vivida por Joao Gilberto:

    “…no peito dos desafinados também bate um coração”

    El corazón se hace, tal vez, se invoca o convoca desde el quiebro, el re-quiebro, la vida en los márgenes: la des-afinación.

    Por último, Mouchette vibra en el uni-sono, es una con el mundo, una pequeña fuerza de la naturaleza, de carne y temblor, y eso le permite abandonar para siempre el espacio diegético. Imaginamos que inaugura otro espacio más allá de lo visible, en un no lugar que se ofrece como promesa: quizá en los brazos de Bresson…

    ¿Sabes que en clase, cuando trabajamos “Mouchette”, en un momento sentí un impulso y dije: “Todos somos Mouchette”? Nada extraño el tapiz de resonancias, de perplejidades, de delicadezas, con el que vamos urdiendo la trama del mundo…

    Me gusta relacionar a Mouchette con otras caídas, con otras mujeres admirables en el celuloide. Un po(e)sible linaje podría emparentarla con la Oharu de Mizoguchi:

    http://lostinmarienbad.blogspot.com/2010/09/cuerpo-cae-mujer-amor-omnia.html

    O incluso con la Inger de Dreyer (caída y resurrección):

    http://lostinmarienbad.blogspot.com/2010/05/visiones-la-confesion-de-mikkel.html

    Apenas dos hilos de una trama que no tiene fin…

    ¿Y por qué no cantarle una canción a Mouchette o escribirle un poema?

    Me animo a escribirle a Mouchette, a todas las Mouchettes, a todas las caídas y resurrecciones:

    “Salvación”

    eso tiembla
    y dice
    no
    no dice
    acalla
    y dice

    palabra hocico trémulo
    palabra tiembla palabra
    desposee tallo tiembla calla

    (hay una herida que se abre como un sol negro bajo el esternón)

    no hubo regazo para cuerpo cae
    cae cuerpo temblor palabra
    tiembla tallo dice calla

    mujer temblor talla palabra

    desposee mira calla
    regazo cuerpo cae

    /un abrazo

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