Vida y poesía

“Reemplazo la melancolía por el coraje, la duda por la certidumbre, la desesperación por la esperanza, la maldad por el bien, las quejas por el deber, el escepticismo por la fe, los sofismas por la frialdad de la calma y el orgullo por la modestia.”

Lautréamont

La doble vida de Verónica (Krzysztof Kieslowski, 1991)

Anuncios

4 comentarios en “Vida y poesía”

  1. Vida y poesía y cine y vida…

    Angelopoulos y sus personajes tampoco guardan las manos bajo el frío, mientras el poema cae y aquieta un mundo…

  2. Vuelvo a leer la cita de Lautréamont y pienso que no se ajusta bien a “Los cantos de Maldoror”, que tienen en la melancolía, la duda e incluso cierta forma de desesperación su motivo predilecto… claro que quizá el surrealismo irónico lo lleva todo a un lugar impredecible donde las grandes verdades se desmoronan

    ¿Leíste ese libro, Tera?

    Recuerdo la escena en la que el protagonista, humano, hace el amor con una ballena… 🙂

    1. A lo mejor la cita de Lautréamont no es de Lautréamont… no la leí en Los Cantos, que no los leí, sino en sus Poésies. Es la cita sin nombre que hay al principio. La verdad es que, en realidad, podría haberla escrito cualquiera con cualquier intención… Podría querer decir cualquier cosa según quién lo dijese… Para mí habla del goce, del goce subversivo de vivir y eso, en mi cabeza… se parece bastante a amar a una ballena 🙂

      La lluvia y la nieve de los vídeos y sus personajes me recuerdan también a la hoja del cuento “La hoja” de Ludwig Hohl:

      “Un hombre se alejaba, en extremada soledad, del centro urbano; se sentó en un banco, al borde de uno de esos grandes bulevares que suelen llamar allá “cinturón”. Una hoja se posó sobre él, pues había árboles en aquel cinturón. En modo alguno se habría atrevido a tirar esa hoja: era una señal de lo alto y la guardó. […]”

  3. Tera:

    ¡el goce subversivo de vivir y la maravillosa hoja de Ludwig Hohl! 🙂

    Recibir una señal de lo alto en forma de hoja, lluvia o nieve… He pensado en cómo sería devolver esa señal a lo alto, proyectarse hacia el Cielo y habitarlo siquiera en el vertiginoso instante entre dos latidos

    Barbara enseña una posible manera:

    A partir de 3’05”, después de indagar en el mal de vivre, llega la joie de vivre, la alegría, el goce subversivo de vivir… pero es una hoja tierna, un brote purísimo, una delicadeza viva, y hay que mimarla y sostenerla…

    Barbara encuentra esa fuerza en las entrañas, alza esa hoja con todo su cuerpo y su temblor, y en el corazón del éxtasis, de la ofrenda, del rapto, del abandono de sí, el torrente desbordado de la voz y el asombro envían una señal a lo alto

    así el ser es singular-plural: el sentido se abre como una rosa de los vientos

    así se salva lo que el corazón nombra: desde la transgresión y el grito, que es ternura y libertad e infinito don de sí

    así se sostiene el Cielo

    eso dicen las antiguas crónicas 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s