Selva Negra

Gracias a C., A. y M., que me enviaron esta maravillosa postal salvaje desde la Selva Negra.

Anuncios

6 comentarios sobre “Selva Negra”

  1. No bastará con la poesía:
    habrá que tener además
    los huesos livianos de los pájaros

    Laura Giordani

    me encantó el dibujo: su trazo azul y la vida de los espacios en blanco, lo que germina en el vacío y completa el trazo…

    ¿es un pájaro nocturno?

    1. es muy bonito lo que dice Laura Giordani!

      el pájaro azul al principio era un río!

      luego le pinté las dos plumas de la cabeza

      y después leí en Maillard la cita de Shih t’ao

      “Para mí, las montañas son mar y el mar montañas, y el mar y las montañas saben que yo sé eso.” 🙂

      ¿cómo supiste tú que era nocturno el pájaro-río?

  2. muy fácil: tu dibujo representa el movimiento, lo que fluye, lo que no se detiene, el curso de la vida…

    y dice el Tao Te Ching: “Entrar en el Tao (el curso) es entrar en la oscuridad”.

    esa oscuridad no es negativa: es yin, noche infinitamente genesíaca, materia madre que alumbra las formas…

    un río puede ser todas las formas… como el passarinho de Gal Costa, a quien vi interpretar esa canción hace unos años 🙂

    y además, que era nocturno el pájaro-río me lo dijo esta otra canción, que también es un río lento y fecundo:

    du sommeil à mon sommeil,
    je rêve tout un long jour
    a la nuit qui me ramène enfin.
    Enfin, le sommeil,
    le rêve et ses merveilles
    où de grands oiseaux blancs
    tournoient lentement…

    se me olvidaba… tu pájaro azul acaso tiene un eco fraterno en la obra de teatro “El pájaro azul”, de Maeterlinck, donde el ave simboliza la felicidad (y de algún modo, también la infancia)… por eso imagino que has sido feliz y niña al ensayar el curso de esa vida en la noche, o con ánimo nocturno, ebrio de constelaciones… 🙂

    ¿cómo se hace para que los emoticonos sonrían más? En algún momento has puesto alguno con una sonrisa enorme!…. 🙂

    1. les oiseaux blancs, les oiseaux de lune! estaba llena de pájaros la luna este fin de semana…

      no conocía “El pájaro azul” de Maeterlinck y ahora sí, gracias!

      el ensayo feliz de la niña que imaginas me recuerda a este poema de Dickinson del que hablamos una vez:

      En los momentos calmos es el alma
      la que alcanza un aliento sorprendente:
      la anchura de la vida, antes de ser
      esparcida sin nada en que ocuparse.

      Así es como te pide actividad,
      igual que las insignias que se pone
      o la labor más simple que hace un niño
      para ayudar a sus ociosas manos.

      Emily Dickinson

      la sonrisa enorme se hace con la “d” mayúscula 😀

  3. el poema de Dickinson me ha recordado a “Dare mo shiranai” (Nadie sabe), de Hirokazu Kore-eda; la película son esos versos, exactamente esos versos!

    unos niños viven solos en un pequeño piso en Tokyo… la primavera da paso al verano y los niños encuentran la calma, lo menudo de la calma, la anchura de la vida, el aliento sorprendente en sus manos ociosas… la película es un delicado mosaico de manos que acarician, juegan, siembran, pintan: recrean, misteriosamente, un mundo…

    el pájaro azul es invisible, pero se insinúa a cada paso: flor de lentitud, alegría en la punta de los dedos…

    una película que no parece filmada, sino moldeada, acariciada por manos de niños D

    1. ¡Tengo muchas ganas de verla! ¡Qué hermoso: el pájaro azul es invisible, pero se insinúa a cada paso!

      Olvidé decirte que a la sonrisa hay que ponerle también los dos puntos de los ojitos, si no no funciona 😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s