Betanzos

Betanzos

 

“Que outros presuman das páxinas que escribiron; / a min comprácenme as que lin”, poetizou con intelixente humildade Jorge Luis Borges. Que outros presuman das páxinas que escribiron ou mesmo que leron, podería dicir tamén eu: a min só me compracen as persoas, os lugares e os momentos que mas inspiraron.

Claudio Rodríguez Fer

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10 comentarios sobre “Betanzos”

  1. … lo primero que se me viene a la mente al ver la fotografía es una estrella en torno a la que orbita un planeta-flor… el fino polvo blanco, ¿es azúcar?

    esto me recuerda una noticia maravillosa que encontré en la prensa hace un tiempo:

    “Una estrella dulce
    En torno a una joven estrella similar al Sol, situada a unos 400 años luz de distancia de aquí, unos astrónomos han identificado la presencia de azúcar, glicoaldehido. Se había encontrado ya esta forma simple de azúcar en el espacio interestelar, pero es la primera vez que se descubre en el gas que rodea un astro como ese (IRAS 16293-2422), a una distancia como la de Urano al Sol, informa el Observatorio Europeo Austral (ESO).
    El glicoaldehido “no es muy diferente del azúcar que ponemos en el café, pero esta molécula es uno de los ingredientes de la formación del RNA, que como el ADN es uno de los bloques constitutivos de la vida”, señala Jes Jorgensen (del Instituto Niels Bohr, Dinamarca).
    El hallazgo se ha realizado con radiotelescopio internacional Alma, una batería de antenas ubicada a más de 5.000 metros de altura, en el norte de Chile, que se ha estrenado hace poco y que todavía no está completa.”

    😀

  2. Para concederle a las cosas su valor oracular, ¿tenemos que escucharlas de cerca o de lejos?, ¿tienen que hipnotizarnos o debemos contemplarlas? Cerca de los objetos nacen dos grandes movimientos de lo imaginario: todos los cuerpos de la naturaleza producen gigantes y enanos, y el ruido de las aguas llena la inmensidad del cielo o el hueco de una concha. Se trata de dos movimientos que la imaginación viviente debe vivir. Ésta sólo escucha las voces que se acercan o las voces que se alejan. Aquel que oye las cosas bien sabe que éstas le van a hablar o muy fuerte o con demasiada suavidad. Hay que apresurarse a escucharlas. La cascada es estrepitosa, el arroyo balbucea. La imaginación es un altoparlante, debe amplificar o atenuar. Una vez que la imaginación es dueña de las correspondencias dinámicas, las imágenes hablan de veras. Comprenderemos esta correspondencia de las imágenes con los sonidos, si meditamos sobre “esos versos sutiles en los que una joven, inclinada sobre el arroyo, siente pasar a sus rasgos la belleza que nace del sonido murmurante”:

    And beauty born of murmuring sound
    Shall pass into her face.

    (Wordsworth, “Three years she grew”.)

    Gaston Bachelard (tr. Ida Vitale)

    1. La presencia de azúcar en la estrella vista con ojos de terrícola y un radiotelescopio llamado Alma es preciosa! En la imagen utilicé sal porque el azúcar que tengo en casa es oscuro! Pero bueno, no está mal porque es la sal de la vida! Es muy bonito lo primero que se te viene a la mente: un astro en torno al cual orbita una flor-planeta… 😀

      A mí me ocurre que las cosas sólo me hablan de veras cuando siento amor o recibo amor de los demás, o en las situaciones que percibo como injusticias o como agresiones, por la ausencia de lo primero. Entonces me gustaría, sí, que la imaginación fuera altoparlante!

      IN PECTORE

      No recuerdo haber aprendido a hablar
      y no recuerdo haber hablado nunca
      mas que cuando me preguntaban en el colegio
      o cuando he amado
      a alguien.

      JERSEY DÉLFICO

      Bajé de tres en tres los escalones alucinados de la fuente Castalia.
      Dije adiós a Delfos y pasé corriendo ante las musas.
      Delfos, dije, musas, no os comprendo.
      Aullaban tras de mí las gargantas del Parnaso.
      No hice caso.

      Yo sé sin saber y sin oráculos
      que sólo existe el destino porque amamos
      y que debajo de tu jersey berlinés
      de lana azul marina y dulces geometrías
      la felicidad y el deseo hacen cenefas.

      Beauty shall pass through and through!

      ¡Hacía mucho que no escuchaba a Messiaen! ¡Gracias!

  3. Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
    Ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
    Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
    De mí murmuran y exclaman:
    —Ahí va la loca soñando
    Con la eterna primavera de la vida y de los campos,
    Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
    Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.

    —Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
    Mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
    Con la eterna primavera de la vida que se apaga
    Y la perenne frescura de los campos y las almas,
    Aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.

    Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
    Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

    (Rosalía de Castro, *En las orillas del Sar*)

  4. de “Cuatro aventuras de Reinette y Mirabelle” me encantó la búsqueda de la hora azul: el minuto de silencio que se produce cuando las aves nocturnas callan y las diurnas aún no empiezan a trinar, umbral en el que un mundo sensible aún no se expresa y otro enmudece y entra en el sueño (el poema nace, adviene, se manifiesta al cruzar ese umbral, como una pura inflexión de ese silencio delicado…)

    gracias por los poemas, por no haber aprendido a hablar, por no comprender a los oráculos and the beauty passing through… 😀

    pienso como tú que las cosas nos hablan de veras cuando sentimos amor o cuando respondemos a las injusticias… hace pocos días presencié una injusticia insuperable, una verdadera atrocidad en plena calle, ante la impasibilidad de los transeúntes, e intervine para remediarla, sin conseguirlo… a veces ni siquiera la imaginación es suficiente, pero no hay que rendirse 🙂

    pero sí, las cosas nos hablan de veras cuando sentimos amor…

    “El odio nunca se detiene, nunca se detiene.
    Sólo el amor puede detenerlo.
    ¿Cómo?
    Con el fuego de la pasión.
    Con el fuego de la ternura.
    Con el fuego de la atención perfecta.
    Con el fuego de la alegría perfecta.

    Éste es el fruto y el sabor del Sublime Sentimiento.
    Éste es el fuego que ama.”

    El Buddha Sakyamuni, sutras del “Majjhima Nikaya”

    estos días vuelvo a escuchar a Messiaen y me admira la riqueza de su imaginación musical, la amplia gama de timbres, la precisión de la armonía, la seda melódica hilada con tanta ternura y atención…

    vuelvo a sus catálogos de pájaros para piano, a la sinfonía Turangalila y a las piezas para ondas Martenot…

    me ha fascinado este pequeño sueño hipnótico: “Oraison”:

    y otra vez, otra vez, esa maravilla sin nombre que cruza el espacio y el tiempo y que fue escrita e interpretada por primera vez por su autor en un campo de concentración… “El cuarteto para el fin de los tiempos” es, pese a su nombre, un canto a la vida y la esperanza, a todo lo que puede conseguir el corazón humano aun en la fragilidad más extrema…

    1. es lamentable que ocurran las injusticias y atrocidades que ocurren y triste e impotente que muchas veces no podamos ponerles remedio inmediato, pero todo lo que se hace en esa dirección nunca es en vano.

      esa música que viene del corazón humano aún en la fragilidad más extrema es conmocionante. las notas más en el límite y sostenidas del violín y las suaves, el tempo inffiniment lent, extatique, y el piano pulsado como un bálsamo, y el vuelco…

      por un documental sobre Joan Baez conocí la historia del violonchelista de Sarajevo, Vedran Smailovic, que tocaba en las calles de Sarajevo durante el asedio. esto que hablamos me lo recuerda…

      muchas gracias por tu comentario sobre Rohmer aunque la entrada no esté (está dentro). la búsqueda de la hora azul es preciosísima! y el abrazo de Reinette y Mirabelle en ese silencio para mí es inolvidable… además me encanta que ese momento culminante suceda en la primera aventura, que todo lo que veamos a continuación venga después de eso, de ese umbral. es como en “Cuento de invierno”, que tiene también ese precioso principio…

      y sólo ese principio lo explica todo de su protagonista, todo eso que los demás personajes durante toda la película no pueden comprender y que ni siquiera ella consigue explicarse a sí misma de manera racional, sino sólo a través de un cuento…

      yo tampoco puedo explicar lo mucho que me gusta Rohmer por estas y otras cosas :-D. me siento con sus películas como una amiga mía este fin de semana después de acabar de leer una novela de Virginia Woolf. me decía: “¡es que Virginia entiende, realmente entiende!” :-D. pues lo mismo creo que se podría exclamar de Rohmer.

      abrazos passing through!

  5. creo que Emily Dickinson describe la hora azul en este poema!

    o quizá me lo imagino, no sé! 😀

    improviso una traducción:

    Los Pájaros empezaron a las Cuatro –
    Su tiempo hasta el Amanecer –
    Una Música numerosa como el espacio –
    Pero cercana como el Mediodía-

    No podría decir su Fuerza –
    Sus Voces se consumieron
    Como Arroyos encadenados
    Para multiplicar el Estanque

    No hubo Testigos –
    Salvo el Hombre Ocasional –
    Ataviado de sencilla industria –
    Para rebasar la Mañana –

    Ni fue por Aplauso –
    Que yo pudiera determinar –
    Sino el Éxtasis independiente
    de dioses y hombres –

    A las seis, el torrente concluyó –
    No hubo tumulto
    Al alinearse o partir –
    Y aun así la Banda – se disolvió –

    El Sol inundó el Este –
    El Día controló el Mundo –
    Fue olvidado el Milagro
    Que lo preludió, una vez cumplido

    (curiosamente, hoy es el cumpleaños de Dickinson, y también el de Clarice Lispector!) 😉

    creo que uno de los rasgos principales de Rohmer es su generosidad, su hospitalidad incondicional: no se reserva el regalo para el final de la película, te lo da al principio, la hora azul, el umbral, los amantes en la playa, la caricia del sol, la alegría perfecta. parece decir: te lo doy, no me lo guardo, esa vida es para ti. ofrece ese don con toda naturalidad, y el regalo, que es una epifanía, una revelación (y, por lo tanto, un poema), queda como una huella latente que el azar hará despertar en el corazón de los personajes. mientras tanto, su vida será una deriva, a veces gozosa; una búsqueda, una intemperie, un tacto… la huella se manifestará en el momento oportuno, propiciando el encuentro, el deseo, el ir siempre más allá…

    hay un poema de Cirlot que me recuerda a Rohmer, como si el cineasta realizara el mismo gesto (el mismo movimiento interior) que el poeta:

    “Un día convertí mi sentimiento
    en vida.
    Un día convertí mi certidumbre
    en fuego.
    Un día convertí mi corazón
    en luz.
    Un día convertí mi soledad
    en música.
    Un día convertí mis conversiones
    en otro ser que estaba contemplándome.”

    … y también en estas palabras de Hanni Ossott reconozco el aroma particular del cine de Rohmer y su fascinación:

    “Hay quienes opinan que se nace poeta. No estoy segura de este prejuicio. He tratado de enseñar poesía. Y he recibido contactos reveladores. Tampoco se nace para el amor, se es seducido. En la poesía hay rapto. No hay violación sino lenta seducción. La lentitud para el mirar y el contemplar. La lentitud para ofrendarse a la palabra del poeta. A sus bellezas. La lentitud para entregarse al eros de la poesía, que no es tiempo sino duración, un instante irreal que se prolonga en la carne y en el alma como una maravilla.
    El instante poético no es necesariamente beatífico: el horror, la complejidad pueden aparecer. Y esto es enseñable. En el aula, en la conversación íntima, desde el amor. Siempre que haya disposición. Ánima.

    La poesía se escribe con el ánima, no con el logos, no desde el animus. El tiempo de la poesía es el tiempo del ánima. Allí los recovecos, el tejido se hacen presente. Allí están los retratos, el pasado, el hilo de las pasiones. Las afirmaciones contundentes carecen de jerarquía en ese ámbito. Lo impreciso y dubitativo se hacen lugar y cuerpo en el escenario del ánima. La poesía tiembla, dice sí y no. La casa del ánima es siempre incierta y está como en asombro. Su lenguaje es circular, no rectilíneo. En el lenguaje del ánima hay como un primer buscar sin rumbo fijo. Se busca y no hay sitio. Se trata de dar vueltas sobre sí, un rumiar. Las ventanas de las casas no se presentan como revelaciones. Lo femenino irrumpe. La largura. Como si el cosmos entero en una cosa pequeña se posara sobre nosotros.

    Lo femenino en poesía es ver una filigrana. El borde de una página al trasluz. Como por nada. Ese hecho de la gratitud es asombroso. Nadie nos paga por ello. Lo vivimos. Su duración es una eternidad. Una entrega.”

    Para mí Rohmer es esto: cine escrito desde el ánima, en lentitud, en fuego y delicia, en asombro.

    “Como si el cosmos entero en una cosa pequeña se posara sobre nosotros.” 😀

    y gracias por darme a conocer a Vedran Smailovic! 😀

    1. qué conjunciones más bonitas, Stalker!
      ese poema de Emily Dickinson! la descripción subyugante de la hora azul me resuena de una forma tremenda.
      querría escribirle ahora un poema a ella, hablarle del milagro cumplido que no fue olvidado, del instante real que se prolonga en la carne y en el alma como una maravilla, como si el cosmos entero en una cosa pequeña se posara sobre nosotros. hablarle del día en que convertimos nuestro sentimiento, nuestra certidumbre, nuestro corazón y nuestra soledad
      en rapto.
      y deriva gozosa
      y búsqueda
      e intemperie
      y tacto
      porque esa vida es para nosotros.

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