Le monde vibrera comme une lyre…

Durante este último viaje de largas escalas he tenido tiempo y tiempo de admirar los techos de distintos aeropuertos… El de esta puerta de embarque del aeropuerto de Ginebra me pareció especialmente simpático por connotaciones y referencias…


Le monde vibrera comme une lyre
dans le frémissement d’un immense baiser.

Arthur Rimbaud

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Life is a cabaret!

1 de mayo de 2009 – Conmemorando el nacimiento de este pequeño blog.

Hugo Ball en el Cabaret Voltaire (Zurich, 1916)

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EN EL CABARET-VERT

Al cabo de ocho días, mis botas destrozadas
de andar por los caminos, entré en Charleroi.
En el Cabaret-Vert: pedí pan en rebanadas
con mantequilla y jamón no del todo frío.

Feliz, estiré las piernas bajo la mesa verde:
contemplé los dibujos naïfs de las paredes.
Y fue maravilloso cuando la joven
de pechos enormes, ojos vivos,

– ¡una a la que no asustaría un beso! –
risueña, me trajo las rebanadas untadas
y el jamón tibio, en un plato de colores,

un jamón rosado y blanco, perfumado
con diente de ajo, – y me llenó la jarra inmensa
de cerveza, dorando su espuma un último rayo de sol.

Arthur Rimbaud

(tr. tera)

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AU CABARET-VERT

Depuis huit jours, j’avais déchiré mes bottines / Aux cailloux des chemins. J’entrais à Charleroi. / – Au Cabaret-Vert : je demandai des tartines / Du beurre et du jambon qui fût à moitié froid. // Bienheureux, j’allongeai les jambes sous la table / Verte : je contemplai les sujets très naïfs / De la tapisserie. – Et ce fut adorable, / Quand la fille aux tétons énormes, aux yeux vifs, // – Celle-là, ce n’est pas un baiser qui l’épeure ! – / Rieuse, m’apporta des tartines de beurre, / Du jambon tiède, dans un plat colorié, // Du jambon rose et blanc parfumé d’une gousse / D’ail, – et m’emplit la chope immense, avec sa mousse / Que dorait un rayon de soleil arriéré.