La vida que hay debajo

Cuando pienso en Londres, pienso siempre en la escaleras de Trafalgar Square. Me he sentado en esas escaleras muchas veces.

Detrás está la National Gallery. Ningún otro museo de los que conozco me gusta tanto. La primera vez que fui hace cinco años lo que más me conmovió fue la pintura de Paolo Ucello, creo que porque en aquel momento “San Jorge matando al dragón” era como mi vida. Esta vez mis dos pinturas preferidas han sido los “Bañistas en Asnières” de Seurat, sobre todo, por su tamaño, su luz y la vida que hay debajo, y “Sansón y Dalila” de Rubens: el cuerpo dormido del amor y la derrota.

Bañistas en Asnières, George Seurat (1884)

Sansón y Dalila, Peter Paul Rubens (1629-1630)

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